1. Curvas demasiado cerradas (radio de curvatura)
Es el error número uno. Forzar una curva muy cerrada estrangula el conducto: reduce la sección interna y hace que pasar los conductores sea difícil o imposible. En casos extremos, el tubo queda pellizcado dentro del muro.
Cómo evitarlo: respeta el radio mínimo de curvatura del tubo y usa curvas suaves. Si necesitas cambiar mucho de dirección, es preferible usar una caja de paso.
2. No dejar una guía dentro del tubo
Cerrar el conducto sin dejar un alambre o cinta guía en su interior obliga, si algo se complica al cablear, a romper el muro o la losa para poder pasar los conductores.
Cómo evitarlo: deja siempre una guía instalada antes de embutir. Es un segundo de trabajo que evita horas de demolición.
3. Meter más conductores de los que caben (factor de relleno)
El factor de relleno es la proporción de la sección interna del tubo ocupada por los cables. Excederlo trae dos problemas: el cableado se sobrecalienta por falta de disipación y se vuelve muy difícil de instalar o de retirar a futuro.
El límite de relleno no es capricho: protege la vida útil del aislamiento y permite mantención futura. Si el tubo va lleno, sube un diámetro en vez de forzar los cables.
4. No fijar ni soportar la tubería
Una tubería suelta se desplaza durante el vaciado o el avance de la obra, se deforma y termina en una posición que no calza con las cajas. En instalaciones a la vista, además, se ve descuidada.
Cómo evitarlo: fija el conducto a intervalos regulares y en cada cambio de dirección o entrada a caja.
5. Usar la clasificación de resistencia equivocada
Instalar una tubería de baja resistencia donde había carga mecánica alta es una receta para el desastre: el conducto se aplasta y los conductores quedan atrapados. Elegir entre 750N y 1250N según la ubicación es clave.
Explicamos en detalle cuándo usar cada clasificación en ¿Qué significa 750N y 1250N en tuberías eléctricas?. Regla corta: muros y losas livianas → 750N; losas de hormigón → 1250N.
6. Uniones mal selladas y humedad
Uniones flojas entre tubos y cajas dejan entrar mortero, polvo o humedad, que compromete la instalación. En canalización embutida, una unión abierta puede llenarse de lechada de hormigón y bloquear el paso.
Cómo evitarlo: usa accesorios compatibles con el tubo y asegura cada unión antes de embutir o vaciar.
Checklist antes de cerrar el muro o vaciar la losa
✔ Curvas suaves, sin estrangular el tubo
✔ Guía instalada dentro de cada tramo
✔ Factor de relleno dentro de lo permitido
✔ Tubería fijada y soportada
✔ Clasificación (750N / 1250N) acorde a la ubicación
✔ Uniones firmes y selladas
Repasar esta lista antes de cerrar la obra es lo que separa una instalación que dará problemas de una que quedará impecable por años.